Bendición vs Maldicion

la bendicion

Me he puesto a reflexionar sobre esta frase de la Santa Biblia  que llegó a mis manos por parte de mi amigo Dorian Villegas quien está instruyéndome en la lectura de la Palabra de Dios.

Encuentro interesante compartir con ustedes esta humilde reflexión de la misma para que les sirva de guía para sus vidas tal como me ha servido a mí.

Sin duda alguna, cuando hablamos de bendición, independientemente de la cultura a la cual pertenezcamos  estamos hablando de benignidad. Y cuando se hace desde una óptica  espiritual, es pedirle a la suprema consciencia que acompañe a esa persona o grupos de personas.

Si observamos el texto la Bendición de Dios, enriquece, o sea hace crecer, desarrollar, perfeccionar, ennoblecer  y engrandecer a quien la recibe.

Por otro lado puedo afirmar que quien bendice también recibe  bendiciones en el mismo grado que las da, en primer lugar porque invoca a Dios y le da poder a su majestuosa fuerza, en segundo lugar porque pertenecemos a un todo y por los principios de vibración y correspondendencia recibimos en igual cuantía que lo que damos.

Dicho esto, “La maldición, empobrece y añade tristeza, amargura”

Creo que no muchas personas maldicen inconscientemente, pero de alguna manera u otra pasamos gran parte del día pronunciando maldiciones, he aquí algunos ejemplos de la vida cotidiana.

Queja. Cuántas veces nos quejamos de circunstancias desfavorables y nos pronunciamos, que si el clima no es favorable, que si el salario no me alcanza, que si me duele una parte del cuerpo, que si las cosas no son como yo quiero.

Las circunstancias pueden ser duras, pero sin duda al quejarnos no resolveremos nada y nos llenaremos de amargura.

Crítica. Cuántas veces criticamos a otras personas, que piensan diferente de nosotros,  a gobernantes y a tantos otros.

“La crítica es como tomar un vaso de veneno y esperar que el otro se muera” No sucederá absolutamente nada si criticamos salvo llenarnos de odio de amargura y de tristeza.

Broncas enojos y suposiciones. Cuántas veces nos enojamos con el prójimo … Es necesario perdonar porque el odio, la ira, etc. No conducen a nada.

Sin duda alguna hay muchos otros ejemplos, pero estos pocos sirven para graficar algunos actos cotidianos en los cuales recaemos frecuentemente; estos pequeños actos nos llenan de amargura, de tristeza y condenan a fracaso distintas áreas de nuestra vida.

Practiquen la gratitud, bendigan a las personas, conecten con Dios  y encontrarán una vida diferente.

Si no sabes cómo hacer una bendición, contactanos y te enseñaremos.

Dios los Bendiga!!!!

Lic. Marcelo M. Palma

Armonizarte – El Arte de Vivir en Plenitud

www.armonizartepb.com

 

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *